Cala de la Barraca, Jávea

La Isla del Portitxol es un islote que alcanza unos 300 metros de diámetro que se encuentra en Jávea (Xábia).

La cala era un refugio en la época medieval y moderna, donde los pescadores podían protegerse las embarcaciones de vientos y temporales, pero también servía de "escondite" de las pirata, será el motivo por lo que es difícil de encontrarlo.

Como se ve en las fotos, el agua es cristalina y las vistas son una maravilla con las casitas blancas con las ventanas azules.

"Según los datos históricos, conocidos en la actualidad, la Isla (L’illa) del Portitxol empieza a adquirir importancia en tiempos de la dominación romana. A los romanos les sirvió de puerto, como lo demuestran los restos de anclas, numerosas ánforas, lotes de cerámica y los restos del pavimento de mármol blanco. Todo ello indica, que la Isla (L’illa) pudo dar lugar a una Necrópolis con población estable, siendo mucho más comprensible si tenemos en cuenta que existía la posibilidad de obtener agua dulce, sin que fuera necesaria la construcción de cisternas o aljibes, algo que sería vital para sus pobladores, igual que lo es en la actualidad para el hombre y para la mayoría de los seres vivos."

En Portitxol, los primeros habitantes eran extraordinarios trabajadores de la pesca, con barcas simples. "Al amanecer o durante la noche y hasta por la mañana pescaban (con pequeñas y rudimentarias barcas) y por la tarde se dedicaban a las faenas agrícolas o viceversa (esto se debía a la situación económica precaria, es decir por necesidad). Una gran labor, que no debería pasar desapercibida para las generaciones actuales y futuras, y desde estas líneas quisiera rendirles un caluroso y merecido homenaje al esfuerzo que realizaban sin apenas descanso."

Hoy el Portitxol es un bello paraje turístico donde hemos podido disfrutar del entorno, respetando la naturaleza, dejando todo como lo hemos encontrado.

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