Quiero tener trabajadores y compañeros de trabajo, no esclavos. Pero voy contracorriente, a ver si llego a la orilla.

YO ME CONTAGIE DEL OTRO CORONAVIRUS

Pues sí, seguramente fue muy irresponsable por mi parte pero os aseguro que no fue provocado y probablemente mi subconsciente quería hacer otra cosa.

Pero ese fin de semana de Marzo cuando todo se derrumbaba a mí alrededor os aseguro que el coronavirus no estaba en la parte alta de la lista de mis preocupaciones. Y es incoherente, pero es la realidad. El ritmo de vida que nos han impuesto nos obliga a cometer esas locuras. Porque en parte vivimos con nuestro futuro hipotecado.

De repente te encuentras con una empresa que debe frenar en seco, 19 familias pasan de la certeza a la incertidumbre. Y con el típico paquete completo de empresa, créditos, alquileres, pólizas, sueldos, vamos todo lo que os podáis imaginar. Creo que fue la semana en la que he tomado más decisiones de mi vida, pero sí fueron acertadas o no el futuro lo dirá.

Luego tocaba explicar a dos niñas de 11 y 15 años algo que nunca habíamos visto. Pero con la necesidad de no alarmar y a la vez ser contundente en la gravedad de la situación. Y cómo no convencer a Ana de que el momento presente era muy delicado, pero que también había que pensar en el futuro.

Mi madre con la falta de mi padre hacía menos de un año, le tocaba confinarse sola y yo viviendo a menos de cien metros. Una situación extraña, no besarla y poder abrazarla era duro y pensar que estaba tan cerca. Os confieso que tuve que hacer alguna escapada de forma clandestina a verla por lo menos desde la distancia.

Y me cogió preparando el triatlón de Peñíscola, creo que estaba en muy buena forma y por lo menos estaba disfrutando de verdad del deporte. La locura de Orihuela, 70 kilómetro en bici y correr la media maratón, destapó el tarro de la confianza plena en mí. Esa línea ascendente también se vio truncada. Madre mía vaya entrenamientos estábamos haciendo, espectaculares gracias a Krisz y Karin.

Creo que deje dos o tres días de trabajar, poco tiempo tuve yo para pensar en el coronavirus. Y ni mucho menos quiero quitarle importancia, porque sé muchos compañeros y compañeras mías del club que han estado en primera línea lo han pasado muy mal y han puesto su vida en riesgo y aún ahora siguen haciéndolo. Pero en mi cabeza no cabía nada más, que la situación de todos los que me rodean.

Y en estas estamos intentando volver a la nueva normalidad, porque está situación me ha enseñado que la antigua normalidad tampoco era tan buena. Intentaré dejar de lado todo lo perjudicial y que no es verdaderamente importante y recuperar mi futuro para no vivir hipotecado.

Por eso os digo que yo estoy viviendo dos coronavirus ...