Virgi, soy enfermera y me sentía impotente

Hace un poco más de dos meses yo hablaba del Coronavirus ( COVID 19 para los íntimos ) en esos términos: “qué va, es una gripe,  un poquito más agresiva de lo normal, pero no es para tanto...“. Además estaba lejos, China, PUFFF. Pero se acercó peligrosamente, Italia …HUMMM a la U.E., no mola, Madrid … la cosa empieza a ponerse fea. España cae, no se libra ninguna Comunidad Autónoma. Ahí es cuando analizo lo que realmente esta pasando, imágenes en la televisión que asustan, los periódicos no hablan de otra cosa, las redes sociales están ON FIRE, y cae la noticia: “ SE CANCELA LA MARATÓN DE BARCELONA“.

Mi mundo se viene abajo, 3 meses de entrenamientos duros, muchos a solas, haciendo malabares con los horarios, dieta, entrenador personal para ponerme fuerte, gimnasio, tiradas largas con tiempos impensables (el sub 4h estaba a mi alcance), todos estos sacrificios a la basura por culpa del maldito Coronavirus.

Decepción, rabia, angustia, enfado y sentimientos negativos que decidí usar para luchar contra este bicho. Soy enfermera y me sentía impotente, quería ir a la guerra, estar en el frente con mis compañer@s de profesión que estaban ya en el combate. Cuando se presentó la ocasión de poder prestarme como “Voluntaria” para ejercer, no lo dudé ni un segundo. Unos días después formaba parte del equipo COVID-19 del Hospital de Sant Joan d' Alacant, y ahí sigo porque esta pandemia no ha acabado ni mucho menos.

Echo la vista atrás,  no muy lejos, un par de meses,  y me veo ahora. Entre el confinamiento, los trabajos y el agotamiento mental y físico, llevo muchísimas semanas (demasiadas) sin poder subir a la bici o calzar las zapas, y cuando pueda ir a nadar será con manguitos,  seguro!!. Pero volveré, no lo dudo. Soy una luchadora y así seguiré por mi familia, mis amigos, mis compañer@s de Trinet Nunca Es Tarde, mis compis de la 3era del Hospi, mis vecin@s, mis pacientes.

Por tod@s vosotr@s he aparcado lo que era mi forma de vivir porque entrenar casi a diario era mi droga, mi necesitad, mi equilibrio. Ahora bien, cuando regrese, será diferente eso también lo sé. Adiós a los abrazos después del entreno, saldremos a correr juntos pero separados, respetando distancias de seguridad, en grupos reducidos (Adiós también a las quedadas multitudinarias en los Bomberos con la bici ) hasta llevaremos mascarilla…si si.

Tendremos que cambiar el chip, habrán líos, errores, pero al final lo conseguiremos. Nosotr@s deportistas amateurs tenemos que dar ejemplo, cumplir con las normas, para que el resto pueda identificarse y seguir el ejemplo (eso si, no he visto tantos runners en mi vida ..madre mía…jajaja).